lunes, 17 de marzo de 2008

Los calificativos para definir la primera experiencia de la Ruta de la Telaraña agotan los límites que la riqueza lingüística castellana es capaz de ofrecer. Cubiertas de jamón de mono, plásticos, sobrecillos de café, huesos de aceituna... todo inundando el suelo de aquellos templos de sabiduría y bebercio como un elemento decorativo más, comidas en platos hondos y pan a granel para navegar en su maravillosa y generosa salsa, conversaciones del más alto nivel, herramientas de campo, bocoits... ¿se puede pedir más?. A eso de la una menos cuarto del 15 de marzo, nos reuníamos en el Risitas, y a partir de ahí... EL ÉXTASIS. Dos cervezas bien frías cruzaron nuestros gaznates para comenzar lo que se puede considerar un evento a marcar con letras mayúsculas en el calendario festivo anual. El Marruecos ... ¿qué les voy a contar, si el sólo hecho de recordar hace que mis ojos sollocen de emoción? El Escalera, El Caimán, Bodega Pilar... qué decir..??? no es de recibo contarlo, hay que verlo, beberlo y comerlo. Hemos de decir que en previsión de próximas rutas, se hizo una mini-parada en el Bar la Viña, frente al Caimán, y que ha habido un principio de acuerdo para proponer como posible integrante de la Ruta a este singular bar. Y como tengo prisa, no sigo explayándome, sólo indicar que ya se está preparando la II Ruta, pero... ¿superará la primera? Difícil, compañeros, difícil...


Publicado por mostour @ 11:00
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